sábado, 11 de marzo de 2017

Sensibilidad al gluten no celíaca y autismo.

"Nos culpamos por vernos afectados por una antiestética barriga hecha de trigo: demasiadas calorías, demasiado poco ejercicio,  poca moderación. Pero es más acertado decir que el consejo que nos han dado de comer más “productos integrales sanos” nos ha privado de nuestro propio control sobre nuestro apetito y nuestros impulsos, convirtiéndonos en gordos y enfermos a pesar de todos nuestros esfuerzos y buenas intenciones. No es culpa tuya. Si resulta que tienes una protuberante e incómoda barriga de trigo que tratas sin éxito de introducir en los vaqueros del año pasado; asegurándole al médico que no has comido mal, pero que aún tienes sobrepeso  y además estás cerca de la diabetes con un alto nivel en sangre de colesterol y azúcar; o si estás desesperadamente tratando de aceptar un par de humillantes senos masculinos, empieza a considerar decir adiós al trigo. Eliminado el trigo, eliminado el problema. ¿Qué tienes que perder excepto tu barriga de trigo, tus senos de hombre o tu trasero en  forma de hogaza?”
Wiliam Davis, cardiólogo estadounidense.

Tenemos la mala costumbre de acompañar todas las comidas con pan y es que hay mucho mito alrededor de este producto. El problema es que el trigo ha dejado de ser el cereal más o menos beneficioso que podía ser 50 años atrás. 

Actualmente el pan industrial puede contener:
  • Harina “blanca”: es una creación de laboratorio conseguida por el procesamiento de más de la mitad del trigo recolectado. En el grano desechado se encuentran las partes  más  ricas  en nutrientes, el  salvado  y  el  germen  de trigo. En el proceso  de  fabricación  de la harina restante se pierden la mitad de las vitaminas, la fibra y los minerales.
  • Amilopectina A: es el azúcar del trigo y tiene la facultad de elevar considerablemente el nivel de glucosa  en sangre,  produciendo inflamación por la acumulación de grasa en torno a los órganos.
  • Levadura química: en lugar de levadura natural viva (levadura madre) se utiliza levadura química que no contiene las bacterias naturales por contacto con el aire, pero sí otros elementos como bromato de potasio, aluminio, cloruro de amonio o cloruro de amilsa, que destruyen tu flora intestinal lo que te hace más vulnerable a enfermedades y alergias.
  • Dióxido de cloro: se utiliza para blanquear la harina… y también se utiliza en los detergentes.
  • Emulsificante: este componente se llama en realidad etileno, y es lo que se usa para mantener fresco el pan.
  • Persulfato: es un compuesto químico usado para niquelar metales que también se utiliza para mejorar la apariencia del pan; convierte el calcio en cal que el cuerpo no puede asimilar.
  • Monoglicéridos y diglicéridos: para mantener la humedad del pan. Es un emulsionante que, testado en animales, ha producido aumento del tamaño del hígado y pulmones y mala asimilación de ácidos grasos.
  • Yeso blanco (sulfato de calcio): utilizado exclusivamente para facilitar el amasado de grandes cantidades de harina en máquinas industriales.
  • Propionato de calcio: antibacteriano y fungicida, al ser ingerido destruye las enzimas que permiten asimilar el calcio y está vinculado con las migrañas.

Solución, comprar una panificadora y comenzar a elaborar nuestro propio pan o buscar una panadería con garantías de que la elaboración es artesanal, ecológica y ética. Para quienes no tengan mucha mano en la cocina o no dispongan de tiempo, deciros que  nosotros encontramos el Forn Jorba. Esta panadería ubicada en Manresa, es especialista en la elaboración de pan y bollería con harina de castaña, de trigo sarraceno, quinoa y arroz entre otras. Nosotros les enviamos por mail los productos que necesitamos junto con la lista de intolerancias que tiene Daniela y al día siguiente recibimos el pedido en casa. Ellos son conocedores del problema de intolerancias que rodea al autismo y me consta que elaboran sus productos con especial cariño, así que os los recomiendo, porqué además de ser sano, está todo buenísmo. Parece que os esté haciendo propaganda,  lo sé, pero encontrar lugares así, que nos faciliten el poder darles un caprichito a nuestros niños sin que les haga daño, hay poquitos, así que igual que a mi me facilitó la tarea, creo que a alguien le puede ayudar también el saberlo. Podéis contactar con ellos a través de la web www.fornjorba.com 



¿Pero que está pasando con el trigo?

El trigo, desde su creación, ha sufrido muchas transformaciones para aumentar su productividad y mejorar la panificación.
El trigo original era diploide (dos conjuntos de 7 cromosomas=14 cromosomas) y ha ido mutando hasta llegar a ser dos clases de trigo (duro y blando) con 28 y 42 cromosomas respectivamente. Lo que le sucede a nuestro organismo es que no lo digiere porqué nuestras enzimas digestivas no reconocen este trigo mutado.
El gluten, la gliadina y la glutenina, son los principales problemas del trigo actual.
El gluten es una glucoproteína compuesta por una proteína unida a uno o varios glúcidos (azúcares), simples o compuestos.
El gluten es muy utilizado a nivel industrial porqué aporta al producto elasticidad, esponjamiento, solidez y hace que no se desmenuce el pan.




La gliadina y la glutenina funcionan como anti-nutrientes inmunógenos, esto significa que son potenciales causantes de enfermedades autoinmunes.
Los cereales no están “preparados” para ser ingeridos como lo estarían las frutas. Estas proteínas actúan como una especie de “defensa” provocando en el cuerpo una respuesta inmunogénica (inmunogenicidad es la propiedad que permite a una sustancia inducir una respuesta inmune detectable) que produce la inflamación del sistema inmunológico.
Alessio Fasano, director médico del Centro de Investigación Celíaca de la Universidad de Maryland, Loren Cordain PhD. 

El gluten, en contacto con la mucosa intestinal, interfiere con el metabolismo y la absorción de nutrientes de los alimentos, provoca estreñimiento, sensación constante de leve fatiga, puede causar artritis reumatoide, lupus, gases e hinchazón intestinal, dolores musculares, confusión mental y ataxia (alteración del equilibrio, torpeza, pérdida de coordinación).

Con la manipulación genética de los alimentos llevada a cabo masivamente desde los años 60, la proporción de gluten en el trigo ha cambiado de un  5% a un 50%. Se calcula que hoy en día  el 90% del trigo ya es transgénico y en pocos años podría suponer el 100% de las cosechas.


La verdadera campaña es hacernos creer que los productos con gluten no dañan nuestra salud. Quizás quienes hagan campaña contra los productos sin gluten tengan intereses poco relacionados con nuestro bienestar. Si algo he aprendido, es a darle credibilidad a las cosas dependiendo de quien vengan.


Daniela no puede tomar alimentos con conservantes, colorantes, pesticidas o herbicidas, entre otros, porqué su cuerpo es incapaz de eliminar dichos químicos; por lo tanto no puedo comprarle casi nada en el supermercado, y tuve que recurrir a las tiendas de comida ecológica. Reconozco que no había pisado ninguna hasta entonces y fue ahí donde descubrí la comida de verdad. Los productos ecológicos, al no contener sustancias artificiales, son asimilados por el organismo sin alterar las funciones metabólicas. 
Al principio esto puede parecer un gasto inasumible, pero con un poco de organización y más tiempo en la cocina, se consigue regular el coste, además de alimentar  y nutrir mejor a nuestros hijos.  


Otro punto importante fué reemplazar el azúcar por Stevia. Lo peor que podemos hacer es darle a un niño con problemas de hiperactividad u otro tipo de alteración, sustancias que lo alteren aún más,  y ya ni hablemos si esos problemas van acompañados de una candidiasis intestinal, puesto que los azúcares sirven de alimento para estos y otros hongos. 
La hoja de Stevia sin procesar, no solo endulza sino que es medicinal. Edulcorantes como el aspartamo, con más de cien estudios que demuestran su toxicidad, se venden alegremente en cualquier supermecado de España, mientras que la venta de Stevia en su forma natural, es decir, con sus propiedades curativas, es ilegal. 
Si queréis saber más al respecto os animo a que veáis este video de Josep Pámies, un agricultor al que muchos tachan de timador. Desacreditar con insultos es sencillo, hacerlo con argumetos es más dificil, tanto, que hasta el momento no he visto a nadie hacerlo así. También os dejo un vídeo testimonio muy interesante y el enlace a la petición en Change.org para la libre venta de Stevia, para quien quiera colaborar con su firma.
https://www.change.org/p/dolors montserrat-i-montserrat-ministerio-de-sanidad-gobierno-de-espa%C3%B1a-no-a-la-retirada-de-la-planta-medicinal-stevia-del-mercado-stevialibre?recruiter=689301386&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink


                     

                                                                       

Hace unos días recibimos los resultados del Test InmunoPro, en el que testamos 200 alimentos, y descubrimos que Daniela tiene intolerancia a las lentejas, al pimiento verde, al kiwi, a la quinoa, a los guisantes, al coco y a las avellanas. Este nivel de intolerancia se acentúa mucho más en el caso de la leche de origen animal y el gluten. 
Los expertos sostienen que esta prueba no sirve para nada y que carece de base científica. Entre quienes niegan su eficacia; encontramos por ejemplo al profesor Miguel Bixquert, vocal de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y jefe del Servicio del Aparato Digestivo del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia, quien afirma que el "test Alcat" (también recibe ese nombre) debería llamarse "carat" por lo caro que es. Afirma que se trata de una estafa, ya que nunca ha sido comprobada su eficacia con arreglo a los criterios de la medicina basada en la evidencia. Estas palabras han sido extraídas de una noticia publicada en el periódico La Razón y las escuché también de la gastroenteróloga que lleva tratando a mi hija durante tres años en el Hospital de Sant Pau. Bien, a esto debo decir, que tras tres años de diarrea crónica diaria, han bastado dos semanas sin los alimentos que daban positivo en este "falso" test, para que a mi hija le desapareciesen por completo los problemas intestinales. Ni un solo episodio de diarrea más. Es vergonzoso e indignante. A todos aquellos padres cuyos hijos sufran episodios intestinales de este tipo, decirles que este test nos costó 280€, un precio bastante bajo teniendo en cuenta los resultados obtenidos. 

Así pues, mi hija padece lo que se empieza a conocer como sensibilidad al gluten no celiaca, pero que a la practica, debe tratarse igual que la propia celiaquía.


Por suerte, cada vez son más la empresas que certifican que sus productos están libres de gluten y aún así, es bastante difícil zafarse de las dichosas trazas.   
Muchos ven en esto una moda, pues dicen que no hay necesidad de poner este símbolo en alimentos que están naturalmente exentos de gluten, y que tras esto, solo hay intención de encarecer el producto.  Para quienes huimos incluso de las trazas, moda o no, nos es un alivio, porqué aunque un alimento no contenga gluten en su estado natural, no significa que no pueda haberse contaminado durante su elaboración en fábrica o durante la propia cosecha, como ocurre con la avena. Por eso es importante no consumir productos a granel, solo aquellos que certifiquen que están libres de gluten, y en caso de duda, no consumirlos o ponernos en contacto con el fabricante (por lo general, en los envases siempre encontraremos un número de atención al cliente). 
Encontrar todas las harinas, cereales, legumbres y frutos secos que queremos, envasados y certificados con la espiga barrada, resulta un verdadero via crucis si no dispones de mucho tiempo para ir de tienda en tienda, así que yo me he hecho asidua a comprar en tiendas de venta online que solo se dediquen a este tipo de productos. Tanto si es vuestro caso como si no, os recomiendo que echéis un vistazo a https://delicatessin.com https://delicatessin.com y  http://glutenfreeshop.es, donde además de la marca BioPrasad (es la que más utilizo, pues además de tener una amplia gama de productos ecológicos y sin gluten, también están libres de lácteos) encontrareis suplementos naturales muy interesantes y recetas extraordinarias. María Pérez de Seoane, además de ser la fundadora de esta web, es Técnico Superior en Dietética, Nutricionista Ortomolecular y una persona encantadora con la que he tenido el placer de contactar. Así que desde aquí, agradecerte la atención con la que me has tratado y el haber añadido este blog a los enlaces de interés de tu web.

Si tenéis niños pequeños con esta problemática del gluten, vigilad que la plastilina que le dais no contenga esta sustancia, ya que muchas marcas utilizan gluten y si nuestros pequeñines en un descuido se meten la mano en la boca tendremos un problema. 


Pasta de modelar Alpino sin gluten
                 

Sin duda alguna, hasta que  encontré el Forn Jora, lo peor fue hallar unas galletas que se adaptasen a todas las restricciones alimentarias de Daniela. Ella estaba acostumbrada a picar unas cuantas galletitas a media tarde, y ahora no lograba encontrar ninguna sin gluten, leche, huevos (es alérgica), azúcar o soja, así que si quería que mi niña volviese a disfrutar de unas deliciosas galletas, tendría que inventar una receta y hacérselas yo misma!  Muchos de mis intentos acabaron en la basura, no lo voy a negar, pero finalmente logré hacer unas galletas casi tan dulces como mi niña, así que aquí os dejo la receta y os animo a que las probéis.


                                   


Ingredientes:
En un bol:
-7 cucharadas soperas colmadas de harina de castaña.
-4 cucharadas soperas colmadas de harina de arroz (otra opción es la harina de maíz o de almendra)
-Una pizca de bicarbonato de sodio.

En otro bol mezclaremos:
-5 cucharadas de aceite de oliva suave (si es de primera presión en frío, mejor).
-Media cucharadita de Stevia (si os resulta un poco amargo, sustituir por una cucharada de Xilitol).
-1 cucharadita de canela en polvo.
-1 cucharada sopera de leche de arroz o cualquier leche vegetal dulce.
-1 cucharada sopera de lino marrón molido disuelto en media taza de agua. y dejado reposar unos minutos. (Esto sustituye al huevo y convierte esta receta apta también para veganos).
Y para los más golosos, podéis incorporar a los ingredientes líquidos dos cucharadas soperas de harina de algarroba y una de semillas de sésamo. Así no solo tendrán un toque crujiente y sabor a chocolate, si no que le añadiremos muchas más propiedades nutricionales a nuestras galletas.

Mezclamos bien estos ingredientes con la ayuda de una espátula y a continuación incorporamos las harinas. Amasamos la mezcla con paciencia, estiramos la masa y formamos las galletas con el molde que más nos guste. Las colocamos en la bandeja del horno, bajo dos hojas de papel vegetal y horneamos durante 6 o 7 minutos a temperatura media (dependiendo de la potencia del horno). No dejéis que se doren demasiado porqué quedarán muy duras. Una vez frías se pueden guardar en un tupper y aguantan cuatro días. Están más buenas de un día para otro.



                                  

¿Existen Síntomas neurológicos provocados por una alergia o intolerancia al gluten?


El profesor de neurología Norman Latov, del Weill Cornell Medical College, en una entrevista reciente explica:

“Hay una falta de conciencia general de las manifestaciones neurológicas de la enfermedad celíaca tanto en pacientes como en médicos. Los pacientes a menudo presentan únicamente síntomas neurológicos, por lo que la enfermedad celíaca es en lo último que piensan.”
“Existen síntomas  como la ataxia por gluten que afecta a la falta de coordinación, las convulsiones o los trastornos neuropsiquiátricos.” 
“Al igual que en el intestino, también se cree que las manifestaciones neurológicas también son debidas a la inflamación”.

Cuando yo preguntaba a psicólogos y neurólogos acerca de la falta de estabilidad de Daniela, la respuesta siempre era: -Es algo típico en niños con Tea. 
Nunca nadie me habló de la ataxia por gluten, ni de eso, ni de muchas otras cosas. 

Para finalizar os quiero mostrar un artículo sobre la recuperación documentada de un niño diagnosticado de TEA tras dejar de consumir lácteos y gluten. 





viernes, 10 de marzo de 2017

Consumo de leche, el sentido común y la salud, aplastados por la publicidad consumista.

Quien más quien menos, todos tenemos en la nevera leche, queso, yogures...y es que estos productos son una parte importante no solo de nuestra alimentación, si no de nuestra cultura desde hace décadas. Los tomamos por su agradable sabor, porqué son asequibles y sobretodo por salud; y es que muchas personas piensan que prescindir de estos productos puede provocarles pérdida de calcio y problemas como la osteoporosis, pues la televisión, la prensa y la mayoría de médicos así lo afirman.
La indústria láctea ha ido evolucionando hasta llegar a converitir a estos alimentos en algo indispensable, no solo para el correcto desarollo de los niños, si no para cualquier persona a lo largo de toda su vida.
Lo más innovador es publicitar este producto, tanto por su aporte en calcio, como para la ayuda en la prevención de ciertas enfermedades; de manera que tenemos a nuestra disposición lácteos con 
L-Casei Inmunitas, un probiótico estupendo para la flora intestinal y que ayudará a nuestras defensas; otros con una cantidad extra de calcio para prevenir problemas óseos en mujeres a partir de cierta edad, otros que nos ayudarán a bajar el colesterol, a mejorar el tránsito intestinal, a saciar nuestro apetito entre horas...
Et voilà! Ya tenemos tomando lácteos desde el niño hasta a la abuela; no en vano esta industria lleva más de 150 años convenciéndonos del gran valor nutricional de la leche.


Expliqué en la entrada anterior los efectos que la caseína tiene en gran parte de nuestros niños con TEA, ¿pero...es realmente la leche un alimento esencial para el resto de nosotros?
Yo personalmente así lo creía, hasta que el autismo de mi hija me llevó a investigar y a descubrir todo lo dañino que es en realidad este producto.

Desde hace más de cuarenta años, rigurosos estudios relacionan a la leche con problemas intestinales, diarreas, alergias, asma, sinusitis, anemia, problemas autoinmunes, erupciones cutáneas, enfermedad de Crohn, artritis, problemas cardiovasculares, osteoporosis, diabetes, insuficiencia de vitamina D y cáncer de pecho, entre muchísimos otros.


Parece increíble, ¿verdad?, algo que llevamos tomando toda la vida y que considerábamos tan beneficioso, ahora resulta que es poco más que veneno para nuestra salud.
Incluso nuestras abuelas, en su eterna sabiduría, nos daban un vaso de leche bien calentito antes de dormir, sobretodo cuando estábamos acatarrados, sin saber que a lo único a lo que eso contribuiría, es a producir más mucosidad.

La leche que consumimos actualmente sufre un proceso que se llama homogenización, gracias al cual, la nata que ésta contiene se destruye en pequeñas partículas de grasa, y es aquí cuando se produce una sustancia llamada oxidasa (XO). Ésta sustancia ataca a las células de los vasos sanguíneos produciendo placas de ateroma, y con  ellos llegan los problemas cardiovasculares, un de las primeras causas de muerte a nivel mundial. El otro proceso es la pasteurización, con la que se destruyen las bacterias dañinas, y a su vez las enzimas que originalmente contiene la leche en su estado crudo y natural. Le estamos quitando a un alimento que no fue creado para nuestro consumo, las enzimas que nos ayudan a digerirlo. Con la pasteurización se evapora la vitamina C, el yodo y el calcio de la leche se vuelve insoluble y pasa a tener muy poca absorción, además, los ácidos grasos desaparecen dejando paso a la grasa saturada.
El calcio asimilable es aportado en cantidad más que suficiente por los vegetales: hortalizas, legumbres, frutos secos...

Por ejemplo: Por porción de 100g
Leche: 113mg
Brócoli: 118mg
Acelga: 210mg
Lino: 255mg
Almendras: 266mg
Sésamo:1.116mg
Si añadimos una cucharadita de sésamo molido a cualquier bebida vegetal, conseguiremos un aporte de calcio muchísimo mayor al que contiene un vaso de leche.

Somos el único animal que continúa tomando leche cuando llega a la edad adulta, y no solo eso, si no que además la tomamos de otra especie, y esto es totalmente antinatural.
Cada animal produce leche con unas características especiales para su especie. Un bebé tiene necesidades distintas a las que tiene el ternero, porque lógicamente, su desarrollo es diferente. Un ternero necesita aumentar rápidamente de peso, al año, ya es casi tan grande como su madre, pero al contrario que un bebé, que al año a penas consigue dar unos pasos, no necesita un sistema nervioso muy desarrollado. Además, el tipo de proteína que contiene la leche materna es totalmente opuesta a la que contiene la leche de origen animal, que es un tipo de proteína que nuestro cuerpo rechaza, de ahí todos los problemas de alergia e intolerancia a la leche.

Hasta los dos o tres años de edad tenemos en funcionamiento una enzima llamada lactasa, ésta nos permite desdoblar el azúcar de la leche (lactosa) y convertirlo en glucosa y galactosa. A partir de esta edad, el 75% de la población pierde la capacidad de digerir la lactosa. Uno de los muchos problemas que produce este azúcar es que va directo al ojo y causa cataratas.

Otro gran problema lo encontramos en la producción de leche. Lo normal es que una vaca dé una media de 4,5L de leche al día; pero esa cantidad no es suficiente para la industria láctea, quien utiliza hormonas de crecimiento para que estos pobres animales produzcan hasta 45L de leche diarios. Esta hormona causa cáncer de pecho y de colon. ¿Cuantas de vosotras habéis dado el pecho a vuestros hijos? ¿Os imagináis lo doloroso que sería producir al día, diez veces más, vuestra cantidad de leche normal? No sé a vosotras, pero a mi lo primero que me viene a la mente es la palabra mastitis. Para tratar este problema se utilizan antibióticos que posteriormente tomaremos nosotros a través de la leche. 

Hay muchísima información acerca de las patologías que se asocian al consumo de lácteos. Yo solo he querido comentar un poquito los puntos que más me han llamado la atención para introducir en el tema a todo aquel que esté dispuesto a hacer pequeños cambios en su vida para estar mejor.
El secreto para dejar de consumir leche no está en eliminarla, sino en sustituirla, y para ello contamos con una amplia variedad de infusiones y bebidas vegetales, cada una con sus beneficios y sin la problemática asociada a los lácteos.

El único inconveniente que podemos encontrar en estas leches es su coste. Un brick de cualquier bebida vegetal que sea de origen ecológico y que certifique que no contiene gluten, leche ni azúcares añadidos, tiene un precio tres o cuatro veces superior al de un litro de leche de vaca, pero tranquilos, para esto...¡hay una solución! Podemos fabricar nuestra propia bebida vegetal en casa! Hace poco descubrí un aparatito que me ayuda en esta labor y que se ha convertido en imprescindible en mi cocina, se llama Chufamix y es un invento español!!! Os dejo un vídeo que explica de que se trata. Su precio es 39€ aprox.


Algunos de nuestros niños con Tea son muy poco flexibles a los cambios en su dieta. En la transición de la leche de vaca a la de orígen vegetal me ayudó mucho la leche de coco de la marca Isola Bio (hasta que tristemente descubrimos que era intolerante a este), la de arroz marca Vitaritz y los yogures de arroz y vainilla (también Vitaritz). Son marcas bastante fáciles de conseguir, pero si no disponéis de mucho tiempo, existen tiendas on line como  https://delicatessin.com/  que se dedica a la venta de productos para personas celíacas, o con algún tipo de alérgia o intolerancia y dispone de un amplio surtido. Os los recomiendo porqué después de probar muchas leches vegetales, estas dos, fueron las que consiguieron que mi hija volviera a disfrutar de sus biberones, pues son dulces pero sin azúcares añadidos. Así que si vuestra leche vegetal casera no triunfa siempre podéis tener estas otras a mano, o incluso mezclarlas, ya que las leches vegetales procesadas son en gran parte agua y su valor nutricional es muy inferior al de las leches elaboradas en casa.
No abuséis de los productos hechos a base de arroz para no  tener problemas por acumulación de arsénico.
La marca Natumi por ejemplo, también hace bebida de mijo y de avena sin gluten, ni trazas de cualquier otro alérgeno.


No me quiero despedir sin agradecerle a una mamá que cayó en mi blog, que me hiciera llegar un libro que me ha emocionado profundamente y que quiero compartir también con vosotros. La razón por la que salto, de Naomi Higashida. Su autor tenía trece años cuando lo escribió y autismo severo. En este libro, responde en primera persona una serie de preguntas, como por ejemplo, por qué no mira a los ojos, por qué no puede estar quieto, por qué se ría solo...nos explica como piensa y como siente un niño con autismo. Ese libro fue como una llave para abrir una pequeña ventada a la cabecita de mi niña y asomarme a echar un vistazo. Gracias Sonia!!!

sábado, 3 de diciembre de 2016

Porqué iniciar la dieta sin gluten, caseina ni soja.

El autismo es un trastorno del sistema inmunológico, gastrointestinal y metabólico (entre otras cuestiones que espero poder exponeros en breve).
La mayor parte de estos niños están intoxicados, (en el caso concreto de mi hija, por aluminio y mercurio, como os detallé en una entrada anterior) y desnutridos, (no porqué les alimentemos mal, si no porqué su intestino tiene problemas para absorber los nutrientes que le llegan), y estos desequilibrios químicos pueden crear un trastorno neurológico, como os explicaré a continuación.

No somos lo que comemos, sino lo que digerimos y absorbemos.


Mi hija dejó la lactancia materna a los seis meses de edad, etapa a partir de la cual desarolló una especie de diarrea crónica sin causa aparente y que no afectaba a su crecimiento. Hacía unas deposiciones terribles dos o tres veces al día.

Su pediatra por aquel entonces, nos recomendó darle leche hidrolizada hasta que la visitara un gastroenterólogo. Los análisis de sangre solo dieron como resultado alergia al huevo (alimento que evidentemente aún no le habíamos introducido) y las defensas un poco bajas (debido a una mala absorción intestinal que nadie se molestó en descubrir).
Ahora sabemos que no es lo mismo una alergia que una intolerancia, y que ésta última también puede diagnosticarse, aunque fuera de la Sanidad Pública, quien ni siquiera da credibilidad al método que utilizan los laboratorios que realizan esta prueba.
Otra cosa que me llamaba mucho la atención era su barriga, la tenía siempre muy hinchada, parecía un niñito desnutrido de África.
Los niños con problemas neurológicos como el TEA suelen experimentar  estreñimiento crónico, periodos de diarrea y/o dolor abdominal.
¿Reconoces alguno de estos síntomas en tu hijo?

Toda enfermedad comienza en el intestino. Hipócrates.

Así pues, ¿cual es el orígen del problema?
Dependemos de un buen funcionamiento intestinal para absorber los nutrientes de los alimentos, y que esa pared intestinal esté bien sellada para que no deje pasar toxinas o elementos que aún no hayan acabado de digerirse.
Daniela, como muchos otros niños dentro del espectro autista, tiene el intestino permeable, es decir, su barrera intestinal esta llena de agujeros creados por un exceso de hongos adheridos a esta (en su caso, Cándida albicans).
Los hongos son seres vivos que nacen, crecen, se reproducen y excretan dentro del intestino, y esas excreciones son neurotóxicas. 

                        

Uno de los efectos más dañinos del uso de los antibióticos es la muerte de las bacterias naturales del intestino, ya que causa la proliferación de levaduras. Esta sobrepoblación hace que las células intestinales mueran y la pared se debilite; es así como llegamos al Síndrome del intestino permeable.
Es imprescindible, que si nos vemos obligados a hacer uso de un antibiótico tomemos paralelamente un buen probiótico que proteja nuestra flora intestinal.
Daniela estuvo más de seis meses tomando Augmentine, un antibiótico de amplio espectro, como tratamiento a un cuadro recurrente de infecciones urinarias, causadas por un reflujo vesicoureteral de alto grado del que también os hablaré más adelante.
Este fármaco, compuesto por amoxicilina y ácido clavulánico, y que se le viene dando a los niños desde la década de los 80, está siendo hoy vinculado con  el autismo, que coincidencia, ¿verdad? 


La alteración del equilibrio natural de las bacterias intestinales se denomina disbiosis, término creado por el Dr. Eli Metchinkoff, microbiólogo ruso ganador del Premio Nobel de medicina en 1908 por su trabajo con la flora bacteriana. 
Normalmente tenemos cientos de tipos de bacterias viviendo en nuestro sistema digestivo; muchas de ellas, como habéis visto en el video, son benéficas (flora), algunas son neutrales (comensales) y otras son daniñas (patógenas).
Bacterias y hongos se adhieren a la mucosa de la pared intestinal formando colonias y deteriorando esa barrera por la que pasarán toxinas que dañan la función cerebral; especialmente las proteínas de la leche (caseína) y el gluten del trigo.


Teoría de los péptidos opiáceos
Se han encontrado niveles anormales de péptidos en niños con autismo. Los péptidos son piezas de proteína no digeridos completamente, y que por lo tanto, no llegaron a desdoblarse en aminoácidos.
El péptido de la caseína se denomina caseomorfina, y el del gluten del trigo gluteomorfina. Reciben este nombre porqué son prácticamente iguales a la morfina, la cual altera todo el sistema sensorial; es por eso que los niños con autismo si se hacen daño no lloran ni parece que les duela, se tapan los oidos cuando van por la calle, no escuchan si les gritas pero si se giran ante un pequeño ruido, les molesta que los tapes, que les cortes las uñas, etc, porqué todo su sistema sensorial está afectado.

Al cerebro no le importa si esa morfina viene de una injección como la que usaría un drogadicto o de un vaso de leche, simplemente estos péptidos van a llegar a los receptores opiáceos del cerebro y el niño va a actuar como si estuviese drogado.
Los péptidos opiáceos morfínicos crean adicción, de manera que es posible que al principio de iniciar la dieta el niño sufra una especie de síndrome de abstinencia, y que esté más nervioso o incluso más aislado, pero no hay que asustarse ni detener la dieta, es algo normal y que pronto se regulariza.
¿Tiene tu hijo una actitud adictiva hacia la leche o productos que contengan especialmente gluten de trigo?
Estudios científicos apuntan a que la inflamación en el intestino está causada por el gluten, la caseína y la soja más que por cualquier otro alimento, pero es posible que existan otras intolerancias en el niño provocadas por una deficiencia de determinadas enzimas digestivas.
Que sean intolerantes al gluten no significa que nuestros niños sean celiacos, no es una alergia desde la perspectiva tradicional, sino una respuesta inflamatoria, una respuesta de anticuerpos IgG  en lugar de la tradicional IgE que es la respuesta alérgica común de efecto inmediato que todos conocemos.
Estos péptidos van directos al cerebro y la dieta puede detener ese daño, de ahí la importancia de detectar el problema en la edad temprana, para detener la muerte neuronal y recuperar la función cerebral.
La dieta debe seguirse de forma estricta un mínimo de seis meses para poder comenzar a ver resultados.

Cuando se inicia la dieta sin gluten ni caseina, habitualmente, acabamos sustituyendo la leche y los yogures por productos elaborados a base de soja, y esto es un error.
Los niños con autismo tienen cierta sensibilidad a la soja debido a la similitud entre sus proteínas y la caseína de la leche. La mayoría de la soja es transgénica y se cultiva en campos que utilizan glifosfatos como pesticidas. Todos los estudios realizados en animales demuestran que el glifosato es cancerígeno, pero por lo visto ni a la indústria alimentaria, ni a la Sanidad, ni al Gobierno les interesa nuestra salud.  Además posee altos niveles de manganeso y bociógenos, químicos que bloquean la hormona tiroidea, y así una larga lista de transtornos graves para la salud del ser humano.
Existen en el mercado una gran variedad de bebidas vegetales más sanas que la de soja y más nutritivas que la leche de vaca.

Somos la generación de la comida chatarra, si tu hijo no está en la dieta y además le estás dando comida basura, lo estás metiendo más en el pozo.



Lo primero que notamos con la dieta es que la barriguita de Daniela se deshinfló, literalmente, y dejó de roncar por las noches, y esto es algo que no esperábamos en absoluto.
Paulatinamente, y con altibajos, Daniela se fue calmando, aumentó el contacto visual, comenzó a sonreir, a jugar con sus juguetes en lugar de golpearlos, a decir los números del uno al diez, a girarse cuando la llamaba y a obedecer un par de ordenes simples. Volvió a bailar, a dejarse abrazar, dar besos, a imitar y bruxaba menos los dientes. También desapareció su problema de piel atópica y ganó estabilidad a la hora de andar y correr. No puedo decir con certeza cuanto de esto se debe a la dieta y cuanto al tratamiento biomédico que comenzamos paralelamente, pero estoy convencida de que la dieta es el pilar sobre el que se sostiene todo. 
Los cambios en la alimentación de Daniela me obligaron a aprender ciertas cosas sobre nutrición a marchas forzadas, y lo cierto es que a raíz de eso mi propia alimentación a sufrido cambios, gracias a los cuales, han desaparecido casi por completo mis migrañas, y es que... LA SALUD TAMBIÉN SE CONTAGIA! Mi nevera se ha llenado de colores y de vida!  Han desaparecido los envases, la comida basura, los colorantes, los conservantes, los azúcares...
La dieta y el tratamiento biomédico son un camino a contracorriente que se lleva casi en solitario, y que requiere de mucha determinación y sacrificio al principio, pero ¿que no haría cualquier padre o madre por traer a su hijo de vuelta?
Comprobar si un niño tiene cualquiera de las alteraciones que aquí se exponen es sencillo, basta con realizarle un análisis de péptidos a través de la orina, se pueden detectar levaduras a partir de una recogida de heces y metales pesados a partir de un análisis de sangre (siempre en laboratorios reconocidos y fiables, que tengan amplia experiencia al respecto, pues son pruebas complicadas) aunque lo más fiable es hacer un mineralograma de cabello y si es desde el bulbo mucho mejor que en pelo cortado.

Lo normal cuando a nuestros hijos les realizan una prueba médica es que deseemos que todo salga bien. Si alguien se decide a averiguar que le está ocurriendo realmente al cuerpo de su hijo, le deseo de corazón lo mismo que desee para mi niña, todo lo contrario, que en esas analíticas salga algo alterado, pues solo descubriendo el problema, encontraremos la solución.
Así que ánimo, porqué si se puede!!!


                         

         
Si te ha parecido interesante esta estrada, por favor, compártela, quizás le llegue a alguna familia a quien pueda servirle de ayuda o que pueda ayudarnos a nosotros.
Muchas gracias por tu visita!!!

sábado, 5 de noviembre de 2016

El universo en tus ojos

Antes de que llegaras a nuestras vidas, ya te imaginaba junto a mi, subida a una silla, ayudándome a hacer las magdalenas y bizcochos que tanto me gustan. Te imaginaba jugando conmigo, inventándonos historietas, adivinanzas, o viendo juntas alguna peli de dibujos mientras comíamos palomitas hasta no poder más. Te imaginaba corriendo en el parque junto a otros niños, viniendo a mi cama de noche para dormir abrazadas, caminando de la mano conmigo, tranquila, preguntándome el porqué de todas las cosas y te imaginaba feliz, en diez mil fotos.
Esperé muchos años hasta atreverme a dar el paso de ser madre, he tenido muchas noches para soñarte.

Tenía muchos planes para ti, pero la vida parece tener sus propios planes para ambas.

Nunca pensé que no me dejarías participar en tus juegos, que no me hablarías ni tan siquiera para decirme si tienes hambre o sed, que tendrías tantas intolerancias en tu dieta que tendría que inventar recetas imposibles para que pudieras comer una simple galleta, o que huirías de los otros niños porqué te dan miedo, son demasiado imprevisibles para ti, ¿verdad? Nunca pensé que te mantendrías impasible ante mi llegada a casa, como si no me reconocieras, como si te diese igual. Incluso he pensado alguna vez que no me querías porqué rechazabas mis besos y mis abrazos. Nunca creí que mirarme a los ojos te costaría tanto, o que preferirías dormir con tus amigos imaginarios, esos que te hacen reír a carcajadas de noche. Que aparecerías seria, con la mirada ausente y apagada en todas mis fotos; cuando seas mayor y las veas, no pienses que tuviste una infancia triste, porqué no es verdad, es solo que nunca conseguí captar tu atención y mucho menos arrancarte una sonrisa en el momento preciso. No pensé que te vería acariciando con las yemas de los dedos una pared de piedra, levantándote la piel hasta hacerte sangre, sin ni tan siquiera inmutarte del dolor que ello te causaba. No imaginé que no pudiéramos caminar juntas de la mano, que nuestros paseos se limitarían a ir corriendo detrás tuyo o intentando levantarte del suelo porqué tienes una rabieta, de esas que mis intentos de ponerte en pie solo consiguen empeorar. Que entrar en una tienda significaría una tortura para ambas...demasiados estímulos, ¿verdad cariño?, demasiadas luces, demasiado ruido, pero no me lo dices, porqué no puedes, por eso te tiras al suelo gritando y llorando, para que te saque de ahí. Y cuantas veces he salido enfadada, llorando las dos, tu por tu frustración y yo por no entenderte. Perdóname mi niña, soy una idiota. Tuve que aprender a hacernos invisibles para que no nos afectasen las miradas indiscretas de la gente en esos momentos, mejor eso, que explicarle a todo aquel que se giraba a mirarnos, oiga, mi hija no es una maleducada, es que tiene autismo. Y puede que ni siquiera la explicación sirviera, porqué quizás no sabría que es eso. Casi no lo sabía ni yo.
Hace poco, leí a una madre que decía que hubiera preferido que su hija tuviese síndrome de Down antes que autismo, porqué solo con mirarla, la gente sabría el motivo de su comportamiento. Duras palabras que surgen de un dolor profundo que pocos conocemos.
A veces corres de puntillas mientras aleteas las manos como si quisieras volar, pareces una preciosa mariposa, como esa que siempre te ronda cuando vamos al parque y que a veces incluso se posa sobre ti, sin que te des cuenta. A mi me gusta pensar que es tu ángel de la guarda, y que a su manera, ella también te cuida. Y sigues corriendo, con un vaivén que hace que estés a punto de caerte mil veces y que me pone el corazón en la boca, pero tengo que dejarte andar y correr, aún a riesgo de que acabes en el suelo.


Una de las cosas que más nos costó decidir fue tu nombre, ninguno me parecía lo suficientemente bonito para ti. Quizás tu te hayas hecho un mundo a tu medida por la misma razón. Tu mundo es mucho más hermoso que el mío, en él no hay maldad, todo es inocencia y bondad, todo es simple, no existe el tiempo, ni las normas, ni siquiera las palabras. Poco a poco me has enseñado a entrar en él y en esa burbuja a la que llaman espectro, tu y yo somos felices. Tenemos nuestro propio lenguaje, nuestros juegos y nuestras rutinas en las que te encuentras segura.
Pero no podemos quedarnos ahí eternamente, porqué ese no es el mundo real. No todos te entenderán como yo ahí fuera, y yo no estaré siempre para protegerte. Eso es lo que me destroza, pensar que algún día puedas llegar a sufrir rechazo o burla por tu condición.
Ojalá pudiera dar mi vida para hacer la tuya más fácil.
La madre de una niña con TEA, denunciaba recientemente en las redes sociales, que los compañeros de clase de su hija, aprovechaban el recreo para tirarle a la niña el desayuno al suelo. Ésta, en su completa inocencia, lo recogía y continuaba comiéndoselo para disfrute de esos indeseables que la rodeaban, una y otra vez, día tras día, hasta que los profesores lo descubrieron. Dicen algunos de quienes me conocen que soy fuerte, pero no lo soy, si algo así te ocurriese a ti, me moriría de pena en ese mismo instante.
Ojalá la sociedad estuviese más concienciada y los padres dedicasen unos minutos a explicarles a sus hijos, que en el mundo, existen seres tan maravillosos como tu.


Quien me iba a decir que serias tu quien me diera una lección de vida, que me enseñarías a ser más humilde y más valiente.
Te miro y puedo ver el universo entero en tus ojos, en esa mirada que tan pocas veces me regalas y que me llena de emoción y de alegría.

Quien me iba a decir que te iba a querer tanto.

Dicen que todos venimos al mundo con una misión aunque no seamos conscientes de ella. Yo si se cual es la mía, por eso paso largas noches leyendo, recabando información sobre como ayudarte, casi de manera obsesiva.
Quiero que seas feliz, que tengas muchos sueños, que los cumplas, y quiero estar a tu lado para verlo, no le pido nada más a la vida.

Hace poco has vuelto has sonreír, no recordaba la última vez que lo habías hecho de manera espontánea, mirándome a los ojos, como si me lo dedicaras. No te asustes si en ese momento rompo a llorar, pues son lágrimas de alegría. Comienzas a girarte cuando te llamo, vienes si te lo pido y hasta das saltos de alegría cuando llego a casa, ese es el mejor momento del día. A veces me acaricias el pelo y a mi se me corta la respiración, no muevo ni un músculo para no hacer nada que pueda detener ese instante. Me cojes de la mano para que me agache a jugar contigo y hacemos mil cosas ¿a que si?
Te encantan los puzzles, dibujar, los números, la plastilina...eres tremendamente lista, pero no puedes hacer ciertas cosas porqué estas encerrada en lo alto de un castillo, como las princesas de los cuentos.

Si te dijese todo esto ahora no lo entenderías, así que lo escribo, porqué sé que algún día lo leerás.
No interpretes por mis palabras que me decepcionaste de alguna manera, todo lo contrario. Eres mejor de lo que nunca imaginé, y si me dieran a elegir entre todas las niñas del mundo, no descansaría hasta encontrarte de nuevo, a ti, a mi Daniela.
Cada sonrisa, cada mirada, cada gesto o palabra que imitas o cada pequeño avance es una inyección de alegría que va directa a alma. Por eso nunca nos rendiremos, nunca dejaremos de buscar la manera de hacer que vuelvas, porqué creo que la recuperación si es posible. Lo vemos en tus avances y en tantos niños que perdieron el diagnóstico, cuyos padres, generosamente, siguen en la batalla, ayudando y guiando a otras familias como la nuestra en el camino hacia la salida.







domingo, 23 de octubre de 2016

Metales pesados, estrés oxidativo y autismo

Hace unos años vi un programa de Jordi Evole, en el que hablaba con varios científicos, acerca de la toxicidad que contienen ciertos alimentos cuando llegan a nuestra mesa. Se me quedó grabada una frase que aparecía al final del vídeo, y  que decía algo así, como que no había forma de escapar de los tóxicos y que lo mejor que podíamos hacer, era intoxicarnos cada día de algo distinto. Por curiosidad, hoy me he parado a buscar ese programa y he vuelto a verlo. No recodaba que en él también hablaban sobre el mercurio que contiene el pescado y los daños a nivel cognitivo, que la acumulación de dicho metal, causa en los niños. Aquello no lo recordaba, quizás porque en ese momento me pareció algo alarmista y por ende no presté demasiada atención, o simplemente porque nunca imaginé que eso pudiera a ocurrirle a lo que más quiero en el mundo, mi hija.


Los metales pesados están presentes en nuestra vida cotidiana; en la comida, en utensilios de cocina, en productos de cosmética, en tatuajes, en las vacunas, hasta en el ambiente...Nuestro cuerpo está preparado para eliminar lentamente estos tóxicos; pero que ocurre cuando no podemos expulsar estas partículas y se acumulan en nuestro organismo?


ALUMINIO: Afecta a la capacidad neuronal, siendo en el cerebro donde más se acumula esta sustancia. Este metal convive con nosotros en nuestras casas, está presente en las latas de conserva, en ollas y sartenes, desodorantes, papel de aluminio, vacunas entre otros. También se utiliza como conservante en ciertos platos preparados (sulfato de aluminio), escondido bajo el epígrafe E-520, o el E-173, que se utiliza para pintar algunas tartas infantiles con colores y que no es otra cosa que láminas de aluminio pulverizado.

MERCURIO (Hg): La acumulación de este metal tiene consecuencias nerviosas, como daño neurológico y temblores musculares. Entra en nuestro cuerpo a través del consumo de pescado, en forma de metilmercurio, un compuesto tóxico que se forma al degradarse el mercurio en el mar, además de en vacunas (etilmercurio) y en amalgamas dentales (prohibidas recientemente).


PLOMO (Pb): Se acumula en los huesos. Esto es especialmente preocupante en el caso de los niños debido a su crecimiento. El plomo provoca anemia, debilidad, baja estatura en niños, alteraciones del sistema nervioso y en los casos más graves, cáncer de hígado. Continúa presente en las tuberías de agua caliente de los edificios antiguos.

ESTAÑO (Sñ):  Presente en las soldaduras de las latas de conserva, su acumulación a corto plazo puede dar dolores de cabeza, nauseas, mareos...y a largo plazo daño hepático y neuronal.

CADMIO (Cd):  El más difícil de eliminar; su acumulación es general, pero acaba concentrándose en el hígado y los riñones, también en huesos y pulmones, cuyos trastornos van desde un edema hasta el cáncer de pulmón. La fuente más directa es el tabaco, ya que el cadmio se utiliza como aditivo en los cigarrillos. Y en alimentación está presente en mariscos y fertilizantes industriales.

Existen otros metales pesados, pero estos que os he mencionado, sean quizás, a los que estemos más expuestos.

Algunos niños con autismo son particularmente vulnerables a estos metales tóxicos por tasas insuficientes de glutatión en el suero de su sangre.
El glutatión es el principal elemento del sistema inmunológico y el desintoxicador mas importante del cuerpo. Cuando un niño carece de esta moléula, su sistema inmune se debilita y su cuerpo y su cerebro quedan expuestos a los químicos y al estrés oxidativo.


Un nivel de estrés oxidativo elevado es común no solo en el autismo, sino en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer. Esta oxidación esta causada por una alteración (desequilibrio Redox) entre agentes oxidantes y los antioxidantes que los combaten. Este proceso tan perjudicial es controlado por una serie de elementos reductores como la superoxido disminutasa, la glutation peroxidasa, calatasa, así como pequeñas moléculas como la vitamina E.


El cerebro es más susceptible al estrés oxidativo que otros tejidos del cuerpo debido a su gran demanda de oxigeno.
El mercurio induce la produccion de estrés oxidativo, y a la vez disminuye los niveles de glutatión, el cual protege contra la citotoxicidad del mercurio.

Organismos Científicos nacionales e Internacionales como la ATSDR (Agency for Toxic Substances and Disease Registry), la Epa (Environmental Proteccion Agency), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y hasta la mismísima OMS entre otros, establecen que el nivel "normal" de mercurio en sangre suele ser inferior a 5mcg/L  y a puesto el "límite admisible" en 10mcg/L. Remarco mormal y admisible porque ni 5mcg/L de mercurio me parece algo normal, ni 10mcg/L un límite admisible. Dejando esto a parte, las analíticas de Daniela revelan un 33mcg/L de mercurio en sangre, es decir, mas del triple del límite admisible. Hay que tener en cuenta además, que hablamos de una niña de tres años, no de un adulto, que es a quien hacen referencia los datos citados anteriormente, de manera que esta cifra bien se podría duplicar para llegar a entender el nivel de toxicidad que está aguantado su sistema neurológico.
Le realizamos a Daniela estos análisis en APA Laboratoris Clinics y un segundo estudio en los laboratorios Echevarne, ambos con muchos años de trayectoria y reconocido prestigio.
Eliminar este mercurio del cuerpo de Daniela mediante suplementos, es ahora nuestro principal objetivo.


Asociaciones como AVA (Asociación para Vencer el Autismo) y ANDECO, ambas en colaboración con ALDIS (Asociación para Prevenir y Sanar Enfermedades Infantiles) y socios de Mercuriados (Asociación Española de Afectados por Mercurio) iniciaron una Demanda Judicial contra el Ministerio de Sanidad y Consumo por haber introducido el mercurio en sus programas de vacunación. En Estados Unidos, varias familias han ganado demandas judiciales contra el Estado por esta misma causa.

Quienes hayáis seguido este blog, recordaréis que en una de las entradas, publiqué literalmente el mail que el neurólogo de Daniela (una eminencia según sus colegas de profesión) me envió de forma privada. En él niega taxativamente que el autismo esté causado por intoxicación de metales pesados y lo argumenta diciendo que desde que se retiró el plomo de la gasolina, los casos de TEA han seguido aumentando. Argumento digno de un ignorante, que no sé si habla desde la inocencia o desde la inconsciencia, pero que en cualquier caso, coincide con la posición de muchos profesionales, en cuyas manos ponemos a nuestros hijos.

El mundo es un lugar peligroso, no por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que miran y no hacen nada. Albert Einstein.

martes, 11 de octubre de 2016

Dimes y diretes


Hay quienes se sienten tremendamente dolidos ante la afirmación de que el TEA es un condicionante que se puede curar.
Dicen que quienes pretendemos revertir esta situación, no aceptamos a nuestros hijos tal y como son, y que sufrimos una especie de duelo por la pérdida del hijo perfecto con el que soñábamos.
Que ponemos nuestra frustración por encima de su salud.
Que somos unos ignorantes a quienes engañan fácilmente, porque estamos desesperados.
Que pagamos grandes cantidades de dinero por tratamientos milagrosos, y que en ocasiones, para poder costearlos, nos vemos obligados a vender esos tratamientos a otros padres.
Que cuando la dieta milagrosa, (que así la llaman a modo de mofa) no funciona, el charlatán que nos la vende, se escuda en que no hemos seguido bien sus indicaciones.
Que somos unos hippies alternativos, y que a causa de esta dieta, nuestros hijos padecen carencias alimentarias que pueden acabar incluso en muerte.
Que las pruebas analíticas se les realiza a los niños en lugares de dudosa reputación, y por unos desalmados que posteriormente falsifican los resultados.
Hay casos en los que, gracias a Dios, la Sanidad Pública llega al rescate y logra salvar al niño en cuestión. Y entonces la noticia llega a los medios de comunicación, con declaraciones de unos padres arrepentidos, que dicen sentirse engañados por sectas como los grupos antivacunas, ante la mirada benevolente y misericordiosa de la administración y como no, las duras críticas de la opinión pública.

Es lamentable que se vierta tanta información falsa y malintencionada, con el único propósito de amedrentar a las familias; además de ser un insulto al gran amor que sentimos por nuestros hijos, a nuestra dignidad y a nuestra inteligencia.
Cada cual es libre de opinar y  hacer con su hijo lo crea conveniente; lo que no se puede hacer, es mentir y faltar el respeto de esta manera. Ya suficiente sufrimos las familias sin tener que lidiar también con estas pantochadas.

Por otro lado, no deja de asombrarme, que parte de estas declaraciones vengan por parte de padres de niños con autismo, padres que sufren por sus hijos igual que lo hacemos nosotros por los nuestros.
En el mundo de la medicina alternativa, hay buenos y malos profesionales, al igual que en la medicina convencional o en cualquier otra profesión. No dudo, que por desgracia, muchas familias sean engañadas, pero muchas otras encontramos a grandes profesionales, y al ver los avances que hacen  nuestros hijos a diario nos volvemos fuertes, y crecemos también a nivel personal, con una lógica de vida que disrumpe con el modelo consumista que tanto daño les hace a nuestros niños y a nosotros mismos.

Hay muchos blogs como este,  blogs escritos sin otro propósito que el de difundir que SI SE PUEDE HACER MÁS, cosa que no sería necesaria, si quienes trabajan en la sanidad se dedicaran a hacer bien su trabajo, informándose, investigando, abriendo la mente a la evidencia (como ocurre ya en muchos países fuera de Europa), con la verdadera intención de ayudarnos en lugar de mantener unas teorías obsoletas y desfasadas, que lejos de ser la solución, nos hacen perder un tiempo valiosísimo. Ese y no otro, es el único interés que nos mueve. Me sorprende que algunos de quienes dicen que tenemos otras intenciones, sean los mismos que al final de sus paginas, añadan un número de cuenta, y pidan humildemente una solidaria aportación para poder seguir informando. Y es que cree el ladrón que todos son de su misma condición.

Gracias a un especialista en varias técnicas de medicina natural (como homeopatía, acupuntura, osteopatía, reflexología, medicina china y nutrición ortomolecular entre otras) descubrimos que nuestra Daniela, un niña aparentemente sana (TGD aparte) tenía altos los niveles de aluminio y mercurio, mala absorción intestinal, un sistema inmunológico comprometido, candidiasis, bajos niveles de Co2 y otros muchos desajustes metabólicos. Y quiero aclarar que estos resultados fueron obtenidos a partir de análisis clínicos, realizados en Hospitales y laboratorios reconocidos, y que dichos resultados nos fueron entregados a nosotros directamente, sin intermediarios, sin trampa ni cartón.
Cada niño con TGD es distinto, cada uno padece diferentes grados de afectación, provocado por distintas causas, y vale la pena averiguar que hay detrás de todo ello.




Sé que me desvío un poco del tema principal, pero no puedo resistirme a compartir con vosotros una conferencia del doctor Alberto Martí Bocsh. Un ejemplo de que la medicina alternativa no es un timo, que si funciona, que bien aplicada no es peligrosa y que en ocasiones, es incluso mas eficaz que la farmacéutica. En esencia, lo que explica este doctor no difiere mucho del tratamiento que sigue Daniela, dieta sin gluten, caseina, soja, azucares, conservantes, colorantes y suplementación natural. Os lo recomiendo de corazón, si podéis sacar un poquito de tiempo, sentaros y vedlo hasta el final. A mi me resultó enriquecedor.



Nadie nos a prometido sacar a nuestra hija del autismo, pero creemos firmemente, en que si regularizamos su estado de salud,  los síntomas de este trastorno mejoraran, y es que el intestino, es nuestro segundo cerebro.
                                               
                                                   


Hace unos meses se puso a la venta el libro Vencer el autismo de Bruce Fife. Este naturópata declara que el aumento de casos de autismo en los últimos veinte años no puede atribuirse a los génes, y que es mucho más probable que este trastorno esté relacionado con los hábitos de vida que llevamos, así como los cambios en nuestra dieta.
Bien, pues estas afirmaciones han puesto en pie de guerra a las personas que sufren Trastorno del Espectro Autista y a sus familiares. Ainara, una chica  que vive en Londres, al enterarse que el libro se publicaba en España (se había publicado ya en Reino Unido y Estados Unidos) decidió firmar una petición en la plataforma change.org para intentar que las librerías retirasen esta obra de sus estanterías, y ya ha superado las 33.000 firmas.
El periódico que publicó la noticia, hizo eco de todas las lindezas que le dedicaban al autor, a lo que él respondió lo siguiente "Creo que no se lo han leído y no han visto las evidencias médicas que presento. La dieta que yo preescribo no hace daño a nadie, por lo que no entiendo como una persona con autismo no quiere ni probarla".
Miguel, padre de un niño con Asperger que también esta recogiendo firmas, afirmó que efectivamente no se había leído el libro y que no pensaba hacerlo, pues ello solo contribuiría a que aumentara su enfado. Además, dice sentirse orgulloso de colaborar en que nadie caiga en lo que el considera un engaño.

Existen estudios a lo largo y ancho del planeta que corroboran las tesis de este libro, y no comprendo que hayan personas que dediquen mas tiempo a tirar piedras sobre su tejado, que ha sentarse a estudiar la manera de salir de lo que ellos llaman "su manera de ver el mundo".
El autismo es todo menos una manera de ver el mundo, y esta noticia es un claro ejemplo de toda la negatividad y la desinformación que hay sobre estas terapias.

El enlace que dejo a continuación es de una noticia publicada precisamente hoy. No os perdáis los comentarios que aparecen al final de la página, uno de ellos lo escribe Susana, a quien tengo el gusto de conocer personalmente, madre de un niño recuperado de TEA . Ella también es creadora de un blog, lamochilademario.blogspot.com
http://m.bebesymas.com/salud-infantil/cuidado-con-la-naturopatia-un-nino-de-4-anos-con-autismo-estuvo-a-punto-de-morir-por-ella#comments-close



sábado, 10 de septiembre de 2016

Las dos realidades de un mismo problema.

Cuando averiguamos que Daniela tenía autismo, enseguida nos pusimos a buscar información sobre que era esto exactamente y como podíamos tratarlo.
Las páginas oficiales, por llamarlas de alguna forma,  daban definiciones como trastorno neurológico complejo que dura toda la vida, o trastorno del neurodesarrollo caracterizado por impedimentos sociales, dificultades en la comunicación, y patrones de conducta estereotípicos, restringidos y repetitivos. Añadían que los niños con autismo parecen tener un mayor riesgo a padecer ciertas afecciones concomitantes, inclusive síndrome de X frágil (que causa retraso mental), esclerosis tuberosa (en la que crecen tumores en el cerebro), convulsiones epilépticas, síndrome de Tourette, transtornos de aprendizaje, y trastorno por déficit de atención. Alrededor del 30% de estos niños desarrollan epilepsia cuando llegan a la edad adulta. 
Todo cuanto leíamos era descorazonador.
En cuanto al origen de este transtorno apuntaban a posibles causas genéticas, factores ambientales, irregularidades en diferentes zonas del cerebro, niveles anormales de serotonina u otros neurotransmisores...una serie de hipótesis basadas en unos estudios aún en pañales, que dejan a este problema sin una causa certera, y por lo tanto, sin cura.
Si algo nos quedó dolorosamente claro, es que el autismo que padecía nuestra hija era tratable con terapia e intervención conductual, aplicada para remediar sus síntomas, pero no era la solución.
En el mejor de los casos, las sesiones de terapia conseguirían desarrollar sus habilidades sociales y de lenguaje, en el peor, tendría que tomar medicamentos antisicóticos o anticonvulsivos.
Algunas de estas webs, hacían mención a "otras terapias controvertidas", apenas sustentadas por estudios científicos, y alertaban a los padres, a ser precavidos antes de adoptar tratamientos no probados. Y aunque en ocasiones, en alguna de estas webs se reconocía que las intervenciones dietéticas habían sido útiles en la recuperación de niños con autismo, advertían a los padres de lo peligroso de esta práctica para la salud de sus hijos.

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Así pues, me aferré a la terapia que me ofrecía el Cdiap (45 minutos semanales) como la única forma posible de ayudar a mi niña. Leía cuanto podía acerca de programas y técnicas para modificar la conducta, y asistía puntualmente a las sesiones con la psicóloga de Daniela.

Un día llegué a casa y el padre de mi hija me dijo que no debíamos darle más leche a Daniela y que eliminásemos también todo lo que contuviese gluten de su dieta. Hablaba con entusiasmo sobre testimonios de padres, por todo el mundo, que aseguraban que siguiendo esta dieta sus hijos se habían recuperado. Por supuesto, yo no le di a esto ninguna credibilidad, y recuerdo con tristeza lo mucho que discutimos aquel día.
Mi hija adoraba sus biberones de leche con cereales por la mañana, antes de dormir, y a veces a media tarde. Bebía casi un litro de leche al día, aparte de tomar yogures y queso; y yo estaba encantada por el aporte de calcio que esto suponía para su crecimiento. ¿Como él pretendía quitárselo? ¿que tomaría entonces? y sobretodo, ¿que estúpida razón lo llevaba a pensar que eliminar la leche haría que Daniela mejorara? Además, si eso fuera así, ¿porque nadie nos lo había dicho antes?
Me senté frente al ordenador, papel y bolígrafo en mano, dispuesta a encontrar montones de razones por las cuales no debíamos quitarle la leche a Daniela, pero para mi sorpresa, solo encontré razones para no dársela.
La dieta sin gluten y sin caseína fue el hilo del que comenzamos a tirar. Mi pareja no dejaba de informarse sobre casos de niños diagnosticados con TEA que habían mejorado mucho o incluso perdido el diagnostico gracias a terapias alternativas, esas que las páginas oficiales calificaban de peligrosas y engañosas. Yo escuchaba con recelo todos los descubrimientos que él hacía, hasta que un día me enseñó el vídeo que os ofrezco a continuación.


¿Que padres en su sano juicio saldrían a cara descubierta, mostrando públicamente a su hija, si lo que dijeran no fuera cierto?
¿Todos los padres que afirmaban que sus hijos se habían recuperado gracias a estas terapias estaban mintiendo?
Algo de cierto debía de haber en todo aquello, ¿no? En aquel momento, decidí otorgarle el beneficio de la duda. Le sustituí a mi Daniela su tan querida leche de vaca por bebida de almendra o arroz y esperé ver resultados milagrosos de manera inmediata, pero la cosa no era así de sencilla.
Decidimos entonces que si la sometíamos a una dieta, lo haríamos de manera controlada y supervisada por un profesional.

Coincidió por aquellas fechas la primera visita con el neurólogo.
Me habían hablado de él como un hombre bastante experto en este tipo de trastornos, que además había viajado en varias ocasiones a Estados Unidos y asistido allí a diversas conferencias. Este señor examinó a Daniela minuciosamente y confirmó rápidamente el diagnostico autístico.
Hablamos también sobre que pruebas sería recomendable realizarle, y al finalizar la visita, me recomendó, de estrangis, que si podía permitírmelo, buscara otro centro de terapia a parte del Cdiap, pues aquí el tiempo de intervención era insuficiente y de poca calidad, y existían técnicas más avanzadas que conseguían mayores resultados.  Creo que esto es lo único en lo que este señor y yo estamos de acuerdo. Es lamentable los pocos recursos con los que el Cdiap cuenta para atender a la gran demanda que tienen; y esto se traduce en listas de espera interminables y tiempos de atención ridículos.
Ya de paso, me advirtió que tuviera mucho cuidado con a que sitios me dirigía, pues algunos utilizaban técnicas peligrosas, y se ofreció amablemente a darme su correo electrónico personal para que se lo consultara antes de meterme en alguno, y así lo hice.
Le pregunté acerca de, lo que para mi, a día de hoy, son tres personas de referencia en medicina biológica y acerca de varías cuestiones sobre las que habíamos estado informándonos, y esta fue su respuesta.

Buenas noches,
Las pruebas de secuenciación genómica se están empezando a utilizar en la sanidad pública pero el estándard actual para un niño en el que se confirme un trastorno del espectro autista son las pruebas tipo microarray que detectan un alto porcentaje de las causas conocidas, que son una minoría de casos. En Sant Pau sí hacen microarray y también las mutaciones del X Frágil. Comenté con la Dra XXXXX también la posibilidad de hacer la mutaciones Rett, que las hacen en Sant Joan de Déu. Además se puede guardar una muestra de ADN por si más adelante se hacen más pruebas.
El resto de pruebas y webs que citáis son altamente peligrosos. El autismo no está causado por una intoxicación de metales pesados, de hecho desde que se retiró del plomo de la gasolina ha ido en aumento, y los tratamientos quelantes pueden resultar en muerte del niño, como ha habido ya varios casos en USA. Además algunos de estos desaprensivos administran una “preparación” el día antes de la prueba que consiste precisamente en intoxicon plomo para que la prueba salga alterada. Si os fijáis ninguno de estos individuos tiene número de colegiado ni ninguna de sus webs está acreditada por ningún colegio oficial, hospital, ni universidad.
No malgastéis vuestro dinero, vuestro tiempo ni vuestra esperanza y no pongáis en peligro la vida de vuestra hija. Ponerle todas las vacunas que necesita y contrastar siempre cualquier tratamiento médico con especialistas de la sanidad pública o de centros privados reconocidos.
Hay una serie de intervenciones, sobretodo las basadas en el ABA y otras, que mejoran notablemente la evolución de la mayoría de niños con TEA aunque no lo curan por completo.
Un saludo,

¿Echa para atrás, verdad? A mi se me encogió el estómago. Tenía el corazón dividido. ¿Como podían haber dos realidades tan diferentes para un mismo problema? Por un lado, estaba el camino oficial, el que te acompañaba de la mano hacia la aceptación y comprensión del TEA y apartaba cualquier esperanza de cura, mas allá de la mejora de sus síntomas. Y por otro lado, una linea alternativa que decía conocer las causas de este trastorno y que tratándolas de manera biológica, conseguían la recuperación parcial o incluso total de estos niños.

                       


Teníamos que tomar una difícil decisión. Conformarnos con la teoría aceptada de que no tiene cura o luchar y apostar por ese otro camino incierto que muchos descalifican. 
Entonces pensé, ¿y si mi Daniela pudiera convertirse en esa Daniela recuperada que aparece en el vídeo? ¿Y si es cierto, y por mi  desconfianza,  privo a mi hija de la oportunidad de salir de dónde está? ¿Cómo podría mirar a mi hija a los ojos sabiendo que no hice por ella todo lo que estaba a mi alcance?

Así que fácilmente  adivinaréis que camino escogimos, ¿no? Pues si, el camino de la esperanza. 
Una esperanza basada en pruebas físicas, científicas y demostrables, tanto, como las de quienes dicen que no son ciertas. 
Las causas del autismo aparecen si sabes donde buscar. Aunque mas que saber, lo que creo es que no interesa que se sepan, aunque de esto os hablaré mas adelante porque merece una mención especial. 
Mi consejo es que os informéis bien, que miréis la salud integral de vuestros hijos y sobre todo,
que no os dejéis influenciar por nadie. 

Pensad por vosotros mismos.